La Odisea Olímpica, de Phil Cousineau lleva al lector hacia un viaje mítico desde los antiguos Juegos Olímpicos hasta los modernos, contando historias de dioses, atletas, y entrenadores en todo su esplendor. Pero sus fabulosas medallas de oro sólo constituyen una parte de la historia.
La auténtica fascinación del autor y eterno atleta Phil Cousineau está en lo que Jesse Owens llamó la “vida interior” del atleta, la misteriosa fuente del instinto de sobresalir por un ideal que está más allá de uno mismo, que es más profundo que el de ganar –trascendiendo el género, la raza, la nacionalidad, y quizá incluso la línea entre lo humano y lo divino.
Llamémoslo espíritu, la llama divina, el aliento de vida –es el elemento trascendente que nos levanta cuando estamos deprimidos, la fuente del coraje y el alma de inspiración. De una manera extraña, no estamos totalmente seguros de dónde viene, a dónde va cuando está abrumado, o cómo reanimarlo. Sólo sabemos que necesitamos estar en contacto con él, lo cual, es una de las razones por las que recurrimos al arte, al drama, a la poesía, y a los deportes, sobre todo a los Juegos Olímpicos, el acontecimiento de televisión más visto del mundo.




Valoraciones
No hay valoraciones aún.